Nearshoring sin energía: el riesgo oculto de las nuevas inversiones. - NEXT LEVEL ENERGY
 

Nearshoring sin energía: el riesgo oculto de las nuevas inversiones.

Nearshoring sin energía: el riesgo oculto de las nuevas inversiones.

El nearshoring representa una oportunidad histórica para la economía mexicana, impulsada por la reconfiguración de las cadenas de suministro globales. Sin embargo, esta inyección de inversión extranjera directa colisiona con un riesgo oculto y dominante: la fragilidad sistémica de la infraestructura eléctrica. La falta de energía confiable se ha convertido en la variable de riesgo crítica que compromete no solo la expansión de nuevas cargas, sino la continuidad operativa de las ya existentes.

La viabilidad de cualquier proyecto de nearshoring en México depende directamente de abordar esta crisis eléctrica.

A continuación, se detalla la naturaleza del riesgo y las estrategias de resiliencia necesarias:

I. La Fragilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN)

La estabilidad energética, que solía ser una constante operativa, se ha transformado en una incertidumbre crítica.

  1. Déficit de Infraestructura: La velocidad de expansión de la infraestructura eléctrica no se alinea con los agresivos cronogramas de la inversión extranjera. La subinversión crónica en la Red Nacional de Transmisión (RNT) ha creado “cuellos de botella” de transmisión. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha advertido que, sin una inversión acelerada en transmisión, el país enfrentará un “cuello de botella” energético y proyecta un déficit de generación superior a los 48,000 Gigawatts-hora (GWh) hacia 2030.
  2. Presión Operativa: El SEN ha evidenciado fracturas estructurales, con el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) emitiendo declaraciones de Estado Operativo de Emergencia en repetidas ocasiones, particularmente durante las olas de calor, cuando los márgenes de reserva operativa cayeron por debajo del umbral crítico del 3%.
  3. Dependencia del Gas Natural: México importa aproximadamente el 69% de su gas natural de Estados Unidos, el cual alimenta gran parte de la generación eléctrica. Esto expone al sistema a vulnerabilidades geopolíticas y climáticas, como las heladas de Texas en 2021.

II. El Impacto Financiero y Operacional de la Inacción

Para las nuevas plantas de manufactura, el costo de la energía no se limita a la tarifa de CFE, sino que radica en el costo de oportunidad y las pérdidas irrecuperables derivadas de su ausencia.

  1. Pérdidas Catastróficas por Downtime: La manufactura avanzada opera bajo esquemas Just-in-Time. Un corte de energía no solo detiene la maquinaria, sino que rompe la cadena de valor.

    • Una planta de autopartes en San Luis Potosí, por ejemplo, reportó pérdidas superiores a 500,000 dólares por un corte de apenas 45 minutos.
    • Los cortes pueden generar mermas en ventas equivalentes al 5% de la facturación anual de las empresas altamente dependientes de la continuidad.
    • En el sector automotriz, las pérdidas promedio por hora de paro oscilan entre $2,300,000 y $3,000,000 USD.
  2. Costos Ocultos y Daños al Hardware: Los costos visibles (pérdida de producción directa) son solo una fracción del impacto financiero. Los costos ocultos incluyen:

    • Daño a equipos sensibles: Los cortes rara vez son limpios y suelen ir acompañados de transitorios de voltaje que degradan tarjetas de control (PLC), variadores de frecuencia (VFD) y sistemas de servomotores, resultando en fallas prematuras de hardware semanas después del evento.

Tiempo de Recuperación: El reinicio de maquinaria compleja (ej., hornos de arco o líneas de extrusión) puede extenderse durante horas o días tras el restablecimiento del fluido eléctrico.

III. El Paradigma Resilience-First para Nuevas Inversiones

La ingeniería de respaldo debe ser una “autonomía estratégica”. Los desarrolladores deben cambiar el paradigma de la energía de un costo fijo a un insumo con elasticidad de sustitución crítica. Esto implica diseñar sistemas que permitan que la operación continúe a pesar de las perturbaciones externas.

A. Estrategias de Redundancia e Infraestructura Propia

  1. Inversión Privada en Infraestructura Pública: Ante las demoras para nuevas conexiones de alta tensión (que pueden extenderse hasta 12 meses), los desarrolladores están asumiendo el costo de capital (CAPEX) para construir subestaciones de potencia y líneas de transmisión privadas. Se estima que hasta el 80% de la infraestructura eléctrica reciente en áreas industriales ha sido financiada por capital privado para viabilizar la operación.
  2. Redundancia Modular (N+1): Se recomienda el esquema N+1 Modular como la estrategia ganadora para el mercado mexicano. Este modelo instala múltiples módulos de generación, donde la capacidad total excede la carga requerida en al menos la capacidad de un módulo. Esto permite realizar mantenimiento sin dejar la planta desprotegida y evita el “wet stacking” en motores diésel al gestionar la demanda de carga.

 

B. Tecnología Avanzada y Mitigación de Riesgos

  1. Cargas Críticas y Factor K: La estrategia no debe aspirar a cubrir la totalidad de la carga instalada, sino a garantizar la continuidad de los procesos neurálgicos (Cargas Tipo A y B). Es vital dimensionar correctamente para cargas no lineales (VFDs, PLCs). El generador debe sobredimensionarse entre 1.5 y 2 veces la potencia activa (kW) si la electrónica es densa, para manejar los armónicos que causan sobrecalentamiento en los devanados del alternador.
  2. Sistemas Híbridos (BESS): La combinación de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) y generación fósil/renovable ofrece resiliencia y ahorros operativos. El BESS se utiliza para el Peak Shaving, inyectando energía durante los horarios “Punta” de CFE (tarifa GDMTH) para reducir la factura eléctrica total entre un 5% y un 30%. Además, el BESS actúa como un UPS virtual con respuesta en milisegundos.
  3. Monitoreo Digital: Se recomienda integrar soluciones de conectividad abierta (Modbus TCP) en los controladores de los generadores (como los Power Zone® de Generac) para visualizar su estado en los tableros SCADA centrales y asegurar que el equipo de respaldo sea un activo gestionable dentro de la estrategia de Industria 4.0.

 

En conclusión, la energía confiable es la nueva divisa para la selección de sitios industriales en el nearshoring. Las empresas que adopten un enfoque de “Resilience-First” (primero la resiliencia), invirtiendo en infraestructura propia y sistemas híbridos, serán las únicas capaces de garantizar su competitividad y permanencia en el mercado. La inacción en materia de blindaje energético es un riesgo que puede anular el Retorno de Inversión (ROI) de la relocalización.



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